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El velatorio es un acto social que está envuelto en elementos religiosos y culturales que expresa el acompañamiento a la familia en el dolor por la pérdida de una persona próxima y emocionalmente cercana.

Cómo debemos comportarnos en el velatorio

Por este motivo es necesario conocer las claves del protocolo que deben aplicarse para que tal evento suceda de la forma más positiva posible. En el velatorio está el cuerpo del fallecido en la sala de reunión o una sala inmediatamente anexa. Los tanatorios disponen de espacios acondicionados en humedad y temperatura para depositar el cuerpo que suele presentarse en el féretro cubierto o descubierto.

velatorio

En el caso de presentarse el cuerpo dentro del ataúd descubierto es importante que el aspecto del difunto parezca lo más natural posible destacando aquellos aspectos más característicos de su personalidad para que el recuerdo de este último acto se una a los recuerdos de la persona fallecida en vida haciendo el paso, de gran significado antropológico, de vivir entre nosotros a vivir en nosotros.

Qué labor hace el tanatopractor previa al velatorio

El trabajo del tanatopractor es reafirmar esa imagen recuperando a la persona fallecida de aquellas huellas que alguna enfermedad, accidente o prueba médica hallan podido dejar en él. La no presencia de la persona debida a la muerte debe ser compensada con recuperación de su imagen en la última despedida.

Hace muchos años era costumbre hacerse una última foto (muchas veces era la única) de la persona fallecida. Era la foto de memoria, donde el cuerpo era vestido de la forma más natural posible imitando en todo a la persona cuando vivía.




El velatorio guarda esas claves antropológicas y en otras circunstancias sociales las reproduce. Preparar el cuerpo para el velatorio es la labor más importante del tanatopractor. Esta tarea debe hacerla de forma discreta para ayudar a sobrellevarlo este momento señalado de gran contendido emocional y lo hace restituyendo con vida aparente los efectos de la muerte.

Los tanatorios ofrecen todos los servicios necesarios para que el velatorio se desarrolle de la forma más cómoda posible para la familia y pueda recibir a los conocidos que deseen acompañarlos en este momento.

¿Por qué es tan importante un buen especialista tanatopractor?

El tanatopractor es el profesional que sabe preparar el cuerpo del difunto de la forma más idónea para este acto cargado de simbolismo. La técnica está al servicio de un acto de profundo significado antropológico, cultural o religioso.

La naturalidad citada antes es el gesto más profesional que debe dejar el tanatopractor en el resultado de su trabajo. Por eso en el caso de duda debe consultar con la familia cualquier decisión que pudiera ponerla en peligro como resultado de querer disimular o ocultar algún efecto distorsionador de la imagen del difunto. Mejor una venda natural que una máscara a todas luces artificial.

Por último señalar que es de gran ayuda la experiencia y el conocimiento del entorno social para gestionar todos estos pequeños detalles que mejoran la calidad de un servicio indispensable y sobre el que existen una gran variedad de sensibilidades.

En un velatorio bien hecho:

La mejor labor de un servicio funerario es tener una presencia invisible. Estar en cada detalle pero que el protagonismo lo tenga el propio acto de despedida. Recordar con agrado este acto sin señalar que ninguna otra cosa fuera remarcable es el primer indicio de que los servicios funerarios han hecho un buen trabajo.