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Un patólogo forense se encarga de estudiar las causas de la muerte de una persona, el conocimiento de las fases post mortem por las que pasa un cadáver para volver a los elementos inertes de la materia, permite a estos profesionales determinar las últimas condiciones de vida de la persona fallecida. Por esta y otras razones es interesante lo que vamos a comentar aquí.

Inmediatamente después de la muerte el cuerpo deja de guardar el equilibrio fisicoquímico propio de la vida con el medio y los fenómenos post mortem destructores del mismo solamente se verán acelerados o frenados pero no podría cambiar de sentido ni dirección.

¿Cuales son los cambios post mortem?

Los pasos dados por el cuerpo humano sin vida en su proceso de desintegración post mortem son la deshidatación, enfriamiento, rigidez y posterior ablandamiento, livideces generalizadas, hipostasis visceral, saponificación y autolisis y putrefacción. A esos cambios que se producen en el cadáver se les denominan fenómenos cadavéricos. Cada uno de los cuales tiene su tiempo, es promovido por otros anteriores y a su vez abre paso a otros nuevos posteriores. Todos dejan su marca, así la autolisis en las fases avanzadas va a dejar su huella en la destrucción de la arquitectura corporal. Es el deslizamiento de la piel, también llamado efecto guante, que separa epidermis de dermis.

post mortem




La putrefacción de los órganos internos genera líquidos que a su vez serán absorbidos por otro tejidos dando lugar a fenómenos de fermentación que a su vez generarán calor y gases. El calor generado por un cuerpo en descomposición puede llegar en algunas de sus partes a los 60 grados. La evolución de estos cambios post mortem puede derivar en aperturas muy grandes en la superficie corporal que facilitaran el acceso de insectos que a su vez acelerarán el proceso.

Las leyes de la naturaleza son iguales para todos y la descomposición de un cadáver es independiente del rango o posición que la persona que vivía en él había tenido antes del fallecimiento. Solo las condiciones previas a la muerte y el lugar donde se ha depositado el cuerpo intervienen.

Cuidados post mortem:

El conocimiento de esta etapas post mortem es clave para saber ralentizar ese proceso con el fin de mantener el mayor tiempo posible la conservación del cadáver. La extracción de los fluidos corporales y su sustitución por una mezcla conservante aprovechando el sistema arterial aun sin deteriorar facilitará la conservación pero nunca lo detendrá así que con el fin de mantener el cuerpo en las mejores condiciones estos cuidados post mortem deben repetirse periódicamente para que el resultado sea satisfactorio.

En el estudio científico del cuerpo humano interesa la conservación de algunos cuerpos para prácticas y experimentación médica en esos casos los medios empleados para la conservación son aun más sofisticados pues se pretende que los tejidos se deterioren lo menos posible y así facilitar la obtención de una gran cantidad de datos de calidad en su estudio.