Frases para difuntos y seres queridos

“Abstente de cavar el polvo aquí encerrado. Bendito el hombre que respete estas piedras y maldito el que remueva mis huesos.”

Estas severas palabras corresponden a las escritas en la tumba de William Shakespeare. Estos textos conocidos como frases para difuntos que tienen por objeto ensalzar la memoria del difunto se denominan epitafios. Puede parecer que aquí realmente no se ensalza nada, sin embargo, es una forma de personalizar el lugar donde reposan los huesos de una persona que ya en vida fue muy famosa y no necesita presentación. El texto de una frase para difuntos busca asociar una frase a la memoria del personaje que se quiere recordar para que cuando se use se asocie de forma unívoca a su memoria.

El recuerdo con frases para difuntos

Dicen que los elefantes cuando mueren dejan sus colmillos, los tigres su piel y los hombres la memoria que de ellos guarden otros hombres. Por eso estas frases para difuntos son tan importantes pues pueden decir con pocas palabras una verdad filosófica, una sentida despedida que nos conmoverá o cualquier otro contenido que al evocarlo nos traerá a esa persona a la memoria.

frases para difuntos

Los antropólogos conceden una gran importancia a los ritos funerarios como hitos en el proceso de humanización, es decir, aquel proceso que nos hizo ser una especie tan singular y nos separa del resto de los animales. Los epitafios o frases para difuntos incorporan el texto literario a la señal que normalmente en forma de piedra se deja como recuerdo del fallecido.

La historia de las frases para difuntos

Los romanos fueron grandes impulsores de esta costumbre y en origen eran oraciones fúnebres precristianas en las que de forma secundaria se elogiaba alguna virtud del fallecido. Después con el cristianismo se mantuvo esa costumbre y ese segundo aspecto se reforzó considerablemente en estas frases para difuntos pues así se avalaban los méritos del difunto para la salvación eterna que tanta importancia alcanza en la escatología cristiana.
Con el correr de los tiempos y el predominio de la vida urbana se crean modas y se copian modelos por lo que crece de forma natural la alusión emotiva a los lazos familiares, las promesas de recuerdo de los deudos y amigos, y cualquier otra circunstancia favorable a la memoria de quien estuvo y ya no está.

“Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar” aquí tenemos otro ejemplo en la lápida de Vicente Huidobro nos mueve a la reflexión sobre el transcurrir de la vida y como un río termina de forma natural en el mar. O la de John Keats “Aquí yace uno cuyo nombre fue escrito en el agua” que siguiendo la misma idea hace referencia a la importancia del momento pues el pasado se borra y el futuro aún no ha llegado y todos tenemos nuestro tiempo, breve como cualquier texto escrito en agua. Siempre nos quedará la incógnita de si hay vida después de la muerte.

Encontrar inspiración en otras lápidas

Un camposanto, panteón o cementerio es un lugar de recuerdo y reflexión. Un lugar donde las preguntas que nos hacemos sobre la vida y sobre el destino último de nuestra vida se hacen brutalmente concretas, donde encontrar unas frases para difuntos bellas escritas en piedra se guardarán con nuestras emociones más íntimas, el recuerdo de ese instante en lo profundo de nuestra mente lejos de la superficie tan agitada y dispersa.

Add a Comment

Your email address will not be published.